Estos dÃas solo hago que ver huevos por todas partes, huevos de chocolate,
huevos de colores, huevos decorados,..la ciudad, todas las ciudades, los
pueblos, todo esta lleno de huevos que en una semana desaparecerán.
Y de golpe, un año más, me viene a la cabeza  esa eterna pregunta: ¿¿qué fue
primero el huevo o la gallina?
¿El huevo o la gallina? es un dilema que proviene de la expresión “¿qué fue
primero: mats o la gallina?”, ya que las gallinas ponen huevos y de ellos
provienen los pollos. Esta expresión llena de ambigüedad condujo a filósofos
antiguos cuestionar el cómo se originó la vida y el universo.
En el habla popular, el referirse a la cuestión “el huevo o la gallina” hace
hincapié en la inutilidad de preguntarse quién fue primero, pues esta
sentencia es una falacia del tipo “cÃrculo vicioso”. Es en esta forma de ver
el problema en que yace la naturaleza fundamental de la cuestión, ya que la
respuesta literal es un tanto obvia. El dilema, entonces, procura elevarse a
cuestiones metafÃsicas, con un planteamiento metafórico. Para entender mejor
dicha representación metafórica, la pregunta se puede reformular de la
siguiente manera: “¿Qué vino primero: X que no puede venir sin Y, o Y que no
puede venir sin X?”…….Y asà hasta el infinito.
Cuando hablamos de diseño muchas veces se nos plantea el dilema: ¿¿qué fue
primero…..?
De momento nos vamos unos dÃas y quizás a la vuelta daremos con la respuesta
y si no el próximo año cuando los huevos nos vuelvan a invadir.
Estos dÃas solo hago que ver huevos por todas partes, huevos de chocolate, huevos de colores, huevos decorados,..la ciudad, todas las ciudades, los pueblos, todo esta lleno de huevos que en una semana desaparecerán. Y de golpe, un año más, me viene a la cabeza  esa eterna pregunta: ¿¿qué fue primero el huevo o la gallina?
¿El huevo o la gallina? es un dilema que proviene de la expresión “¿qué fue primero: mats o la gallina?”, ya que las gallinas ponen huevos y de ellos provienen los pollos. Esta expresión llena de ambigüedad condujo a filósofos antiguos cuestionar el cómo se originó la vida y el universo. En el habla popular, el referirse a la cuestión “el huevo o la gallina” hace hincapié en la inutilidad de preguntarse quién fue primero, pues esta sentencia es una falacia del tipo “cÃrculo vicioso”. Es en esta forma de ver el problema en que yace la naturaleza fundamental de la cuestión, ya que la respuesta literal es un tanto obvia. El dilema, entonces, procura elevarse a cuestiones metafÃsicas, con un planteamiento metafórico. Para entender mejor dicha representación metafórica, la pregunta se puede reformular de la siguiente manera: “¿Qué vino primero: X que no puede venir sin Y, o Y que no puede venir sin X?”…….Y asà hasta el infinito.
Cuando hablamos de diseño muchas veces se nos plantea el dilema: ¿¿qué fue primero…..?
De momento nos vamos unos dÃas y quizás a la vuelta daremos con la respuesta y si no el próximo año cuando los huevos nos vuelvan a invadir.
